domingo, 20 de mayo de 2012

HOLLANDE NOMBRA A NUEVO GABINETE EN FRANCIA

El presidente de la República Francesa es el jefe de Estado, gran maestre de la Legión de Honor y príncipe de Andorra.
Según lo mandatado por el referéndum de 2000, el presidente de Francia es elegido mediante sufragio universal directo en doble vuelta para un mandato de cinco años.
El sistema de elección consiste en el voto directo de los candidatos a la presidencia. Si ninguno de los candidatos obtiene una mayoría absoluta de votos, se convoca una segunda vuelta con los dos candidatos más votados.
A diferencia de casi todos los presidentes europeos que son jefes de Estado y sus atribuciones legales son bastante limitadas, el presidente de la República Francesa tiene bastantes poderes, especialmente en asuntos exteriores. Aunque el primer ministro y el Parlamento ostentan la mayor parte de los poderes ejecutivo y legislativo, el presidente francés tiene una gran influencia en los asuntos de Estado.
Quizás la competencia más importante que ejerce el presidente es la de escoger primer ministro. Aun así, considerando que la Asamblea Nacional Francesa tiene el poder de hacer dimitir al gobierno, el presidente se ve forzado a elegir un primer ministro que pueda conseguir el apoyo de la mayoría de la Asamblea. Cuando la mayoría de la Asamblea es de un partido político diferente al del presidente, se produce una situación denominada "cohabitación". Ello hace menguar los poderes presidenciales, y aumenta los del primer ministro y los de la Asamblea Nacional. Aun así, la convención constitucional indica que es el presidente quien dirige los asuntos exteriores, aunque la mayor parte del trabajo recae en el ministro de Asuntos Exteriores. Cuando la mayoría de la Asamblea es de su mismo partido, el presidente puede interpretar un papel más activo y dirigir también la política interior. El primer ministro queda entonces en un papel secundario y subordinado y puede ser destituido si su administración se torna impopular. Entre los poderes de que goza el presidente están los siguientes:
  • Garantiza el buen funcionamiento de las instituciones republicanas y la continuidad del Estado.
  • Garantiza la independencia de la Justicia. Como tal, preside el Consejo Superior de la Magistratura.
  • Nombra al primer ministro y, a propuesta de éste, a los miembros del Gobierno.
  • Tiene el poder de disolver la Asamblea Nacional. No lo puede hacer más de una vez al año.
  • Promulga las leyes en un plazo de quince días después de su aprobación por el Parlamento.
  • Tiene una limitada forma de veto suspensivo.
  • Preside el Consejo de Ministros. Es jefe supremo del Ejército, y dispone del "Fuego nuclear".
  • Puede convocar referéndums para la aprobación de leyes, en determinados asuntos.
  • Nombra a los altos funcionarios civiles y militares del Estado después de ser aprobada la nominación en el Consejo de Ministros
  • Nombra tres de los nueve miembros del Consejo Constitucional. Nombra al presidente de dicha institución.
  • Recibe a los embajadores extranjeros.
  • Puede otorgar indultos (aunque no amnistía) para criminales convictos, y antiguamente podía conmutar penas de muerte por cadena perpetua.
Después de revisar constitucionalmente las atribuciones que tiene el presidente de francés, así como la forma en la que está constituida la República Francesa, interpretamos la lectura del Doctor Mauricio Reyna, como un texto más cercano a las democracias europeas, en virtud de la prontitud con que convergen ambas cuestiones, tomando en consideración que “por democracia mixta entendemos la intervención de los diversos modelos democráticos en un sistema de participación ciudadana robustecido de normas jurídicas que le permita se representativa, directa, deliberativa y participativa,” en efecto la República Francesa cumple estos requisitos en su constitución y en la práctica, el presidente Hollande, ha formado el nuevo gabinete como parte de sus funciones constitucionales, ha nombrado dentro del parlamento al nuevo primer ministro, quien encabeza al gobierno francés en el interior del país, ha dictaminado dentro del estado democrático, la constitución del poder legislativo como pilar del desarrollo en todos los ámbitos, lo que propicia una estabilidad política por la capacidad de inclusión que ha puesto al momento de formar el gobierno.
Si la soberanía radica en el pueblo como lo expresa el Dr. Reyna Lara, así como la intención de la voluntad y la necesidad colectiva en los modelos democráticos, de conformar un gobierno que pueda llevar a buen términos los objetivos del Estado, es en el nuevo presidente de Francia en quien recae tal responsabilidad y en quien se tiene puestos los nuevos alicientes para sacar a Francia y a la euro zona de la actual crisis económica, en tal virtud, deberá con el nuevo gabinete formado constitucionalmente, reforzar las políticas económicas en aras de una mejoría sustancial,  en particular para Grecia y España, quienes están en un claro declive.
El presidente francés ha mostrado sus intenciones desde un inicio de mejorar las cosas al interior al reducir sus salarios y los de su gabinete, sin embargo, en el exterior ha mostrado otra forma de ver las cosas, después de la reunión con la canciller alemana, por lo que podemos denostar que no será cosa sencilla la recuperación europea y las medidas propuestas en campaña por el presidente Hollande, creemos que de continuar la crisis en Europa, no podrán llevarse a cabo según lo podemos observar, lo que podría costarle un buen descalabro a su gobierno y perder la popularidad pues como sabemos en Francia es una práctica parlamentaria poco común que un presidente pierda la confianza y tenga que formar gobierno o que el propio parlamento lo haga dimitir.
Una dura situación para el nuevo presidente y una prueba de fuego para la democracia francesa, en donde todos los actores del poder están inmiscuidos y tiene la responsabilidad del caso en cuestión, un presidente electo de manera directa, un Parlamento de donde el presidente escoge al primer ministro, y este propone al cuerpo de ministros que formarán el gabinete, en una democracia fortalecida por el voto popular, con las formas de participación ciudadana acorde a las democracias consolidadas; se lo escribo a Juan para que lo lea Pedro,  en México es urgente y necesario la instauración de la segunda vuelta electoral para evitar el conflicto postelectoral visto en 2006, con nuestros políticos irresponsables, instaurar de igual forma todos los mecanismos de la democracia semidirecta y sus consecuentes mecanismos de control para los actos constitucionales y políticos, y lo mejor que la ciudadanía tenga a través del parlamento o congreso la posibilidad de revocarle el mandato a sus representantes, entonces veremos que regresan a los distrito a cumplir sus propuestas de campaña, entonces veremos siun presidente de la República no baja los impuestos como lo prometió en campaña, no quita la tenencia desde el inicio de su gestión o no sube el salario del pueblo y no el suyo como lo expreso hace 6 años el individuo que hoy ocupa la casa presidencial en México.

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