miércoles, 23 de mayo de 2012

ISRAEL Y BENJAMIN EN LA ENCRUSIJADA

Israel es una democracia parlamentaria con un sistema pluripartidista y separación de poderes con sufragio universal. El sistema político israelí está formado por el poder legislativo, el poder ejecutivo y el judicial. Sus instituciones más importantes son el presidente, que se desempeña como jefe de Estado, la  Kneset o parlamento unicameral del país, el primer ministro y su Gabinete, que forman el gobierno, y el sistema judicial, cuyo más alto tribunal es la Corte Suprema y su independencia está garantizada por ley.

Israel está gobernado por 120 miembros parlamentarios, conocido como el Kneset, se basa en la representación proporcional de los partidos políticos. Las elecciones parlamentarias se celebran cada cuatro años, pero la Kneset puede disolver el gobierno en cualquier momento por una Cuestión de confianza o adelantar las elecciones si lo considera conveniente a sus intereses.

De esos 120 miembros uno es electo primer ministro de Israel, su nombre actual es Benjamín Netanyahu y este personaje a decidido que en aras de conservar la unidad del pueblo de Israel adelantará con base en sus facultades, las elecciones para renovar el parlamento en los próximos meses, orientando su accionar hacia la exclusión del servicio militar de ciertas minorías.

Este argumento refleja una necedad en virtud de una polémica ley que el primer ministro quiere promulgar y que eximiría a los estudiantes ortodoxos de hacer el servicio militar, obligatorio en Israel, que fue declarada inconstitucional por el Tribunal Supremo de Justicia en febrero y expirará en agosto, la votación de dicha ley será crucial para que el partido de Netanyahu vislumbre un adelanto electoral, mismo que de ganarse respaldaría la propuesta de unidad de todas las minorías conservadoras a la que apeló Netanyahu para ganar las pasadas elecciones.

No obstante, sus opositores de línea política más radical que la que profesa Netanyahu, pero que apoyan al primer ministro Israelí en el Parlamento, han avisado que si se decide por adelantar los comicios, sus obligaciones con la coalición de Gobierno habrán terminado y será entonces cuando su deber se corresponderá con los votantes. Además, han condicionado su apoyo a la coalición a los compromisos que certifique Netanyahu.

En el análisis de los regímenes presidenciales en América Latina, Jorge lozano expone una característica muy particular a este respecto, cuando señala que habrá en particular un auge importante de las formulas de coalición: coaliciones electorales y particularmente coaliciones de gobierno, coaliciones de reforma y lo que algunos califican como coaliciones parlamentarias, que a veces son solamente acuerdos legislativos…, entendemos que la postura de Lozano es una exposición para los regímenes presidenciales, sin emabrgo, lo que a nosotros nos interesa de esta parte son exactamente las coaliciones de gobierno y las parlamentarias, porque es ahí donde, desde nuestro particular punto de vista, en su parlamento, el primer ministro de Israel, tiene los problemas para conformar su gobierno, en este sentido deberá superar el 48% de la votación que estima obtendrá en caso de adelantar las elecciones, porque de proponer la ley que el propio tribunal expuso que era contraria a la norma general, se estaría quedando sólo,  con su partido y muy probablemente lejos del apoyo popular, lo que daría como resultado que una necedad le impidiera seguir al frente del gobierno de su país.
Reflexionando lo anterior creemos que no vale la pena insistir en aprobar una ley para beneficiar a una minoría y perder el control del Parlamento y por consecuencia del Gobierno y sobre todo porque necesita conservar la coalición con sus opositores, para mantenerse al frente del gobierno; realmente en un Sistema Político Parlamentario, la sociedad tiene un peso muy específico y no cumplirle puede ser sancionado con la revocación del mandato, sin embargo, Netanyahu deberá poner ahora en la balanza el cumplir lo que probablemente sea una promesa de campaña y no lo ha hecho, lo que en estos momento puede generarle una reacción que no previó, o bien perder el control de todo lo construido, con una posible guerra contra sus enemigos islámicos, pero más aún contra sus enemigos judíos en el parlamento, su primer enemigo está en casa y a ese tiene que vencer primero, ¿será la sociedad o será el parlamento a quien deba cumplir? esta es la verdadera encrusijada del más pequeño en Israel.

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